Swieta Lipka

Los orígenes del Santuario, situado en una pequeña localidad de Masuria, a 6 Km de Reszel, y la tradición del culto a la Virgen se remontan al Siglo XIII. Según la leyenda, fue esculpida por un criminal condenado a muerte y colocada en un tilo al borde del camino. Un día antes de su ejecución se le apareció la Virgen, encomendándole que tallara su imagen. Gracias a esta señal de gracia, el prisionero fue absuelto y de regreso a su casa colocó la figura sobre un tilo, cerca de Reszel. El lugar se hizo celebre enseguida por los milagros que allí se producían y, al poco tiempo, se construyó una capilla. En 1524 los protestantes prusianos, dueños del país, destruyeron la capilla y en su lugar levantaron una horca. A pesar de las prohibiciones y las represiones, el culto a Nuestra Señora continuó clandestinamente. En 1639 los Jesuitas llegaron a Swieta Lipka (Tilo Santo) y reconstruyeron la capilla colocando en ella un cuadro de la Virgen, que muy pronto se hizo celebre por sus milagros. En los años 1681-1693 se construyó aquí una magnifica basílica barroca bajo la advocación de la Visitación de la Santísima Virgen, así como una serie de edificios conventuales. Reyes polacos como Segismundo III Vasa, Ladislao IV, Juan Casimiro, Juan III Sobieski y Estanislao Leszczynski visitaron también el Santuario de Swieta Lipka. Hoy día el Santuario se considera como uno de los más bellos monumentos de la arquitectura barroca del norte de Europa. Adornado por una policromía de finales del siglo XVIII, el altar mayor hecho en el año 1714 tiene tres niveles y un tabernáculo de plata. Dentro de la iglesia se celebran conciertos de música en el magnifico órgano de 4.000 tubos y adornado con figuras móviles, construido a principios del siglo XVIII.
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